La salud mental en la gestión empresarial es un activo clave. La recuperación y proyección de negocio tras el impass de la pandemia, junto a la inversión tecnológica, requiere una fuerza laboral en óptimas condiciones para afrontar escenarios dinámicos en lo económico y social.

La Agenda Davos iniciando 2021 inlcluyó un panel en el cual la salud mental en las empresas llama a ser abordada, facilitar su expresión y disponer de medidas que permitan su tratamiento. Tal como ya señalaba el Banco Mundial, enfermedades como la depresión y la ansiedad no solamente afectan a quien las padece, suponen pérdida de productividad y ausentismo, sino que afectan al entorno cercano provocando un daño de mayor alcance.

La dificultad de acceso a servicios de salud mental, además de cobertura también por el estigma, ha dificultado un abordaje preventivo y medidas de detección temprana. La pandemia y sus efectos en la reestructuración de espacios laborales, teletrabajo, además debe asumir como reto el superar la contingencia en base a poner a prueba al equipo humano. Primero por la inmersion tecnológica, desprovistos de protocolos y canales previos; y en segundo lugar por una imperante necesidad de obtener el máximo de cada profesional en momento de cambios en la interacción interna y con clientes  / grupos de interés por el efecto combinado de pandemia y digitalización.

Re-energizar la empresa

Expertos de McKinsey en atención a los efectos de fatiga pandémica que pueden lastrar la recuperación de las empresas y la economía, resaltan 4 aspectos que consideramos clave. Retener y atraer talento, en el momento actual, tiene la necesidad de auditar el estado de bienestar / salud en la empresa, tanto con medios que aporten indicadores cuantitativos como cualitativos “escuchar”. No solamente quien lidera, sino una cultura de la escucha empática, que permita fluir situaciones que pueden requerir intervenciones leves si se detectan a tiempo.

El cambio de modelo, por lo que supone no solo el teletrabajo si no la inclusión de tecnologías en diferentes departamentos de cada empresa, viene conjuntamente con un aprendizaje de competencias. Además de las propias de cada rol profesional, se considera la importancia de ser competente en bienestar. En este sentido, el bienestar debe proveerlo por una parte la capacidad de adquirir la capacidad de flexibilizar comportamientos ante cambios, y por otra parte el ser parte de comunidades en las cuales expresar puntos que se podrían considerar debilidad (tristeza, ansiedad, desmotivación) puedan recibir no solo una respuesta comprensiva sino un protocolo de actuación que atienda a la recuperación o adecuación.

La Salud mental, el bienestar y la prevención de riesgos psicodigitales

Al traspasar los límites de espacio que condicionaba el trabajo en oficina, en dónde cultura y clima laboral podían controlarse con mecanismos presenciales, ante el auge del teletrabajo y las medidas de prevención de contagios se debe repensar los programas de bienestar. Gran parte de las empresas trabajan sobre la base de favorecer el acceso a servicios de salud mental, presencial / online, y si bien hay una tendencia en digitalizar incluso mediante apps o actividades web, la experiencia está mostrando que no es conveniente exponer ante pantallas interactivas durante excesivo tiempo.

Los riesgos psicodigitales acotan conceptos como la carga menta digital que puede tolerar un cerebro absorviendo información activa y pasivamente (trabajo – ocio – redes / entretenimiento). Es por ello que resulta necesario el incorporar medidas en la empresa que:

  • Evalúen el bienestar / salud mental
  • Ampliar el espectro de riesgos psicosociales
  • Establecer protocolos que faciliten el acceso a servicios profesionales de atención.

En este caso, no solamente se trata de intervenciones puntuales, sino que desde un enfoque holístico, normalizar el acceso a servicios de prevención y promoción de salud mental / bienestar, no solamente de intervención. Esta parte requiere que se incluyan en el sistema de gestión y analizar los cambios de quienes hacen uso de recursos de bienestar y salud mental frente a su desempeño en la organización.

Gestión empresarial ante las “olas” pandémicas

Dado que la pandemia ha acelerado cambios en curso respecto al modelo socioeconómico digital, es preciso acometer un plan que en beneficio de la salud mental analice desde diferentes perspectivas a la fuerza laboral.

Profesionales con mayor recorrido en la empresa pueden experimentar mayores problemáticas de adaptación. En el esquema vigente, el acceso a mayor volumen de indicadores que provee el big data, es importante visualizar la salud y bienestar como un continuo y en este sentido establecer progresivamente una cultura de bienestar que permita un acompañamiento más cercano y puntual para empoderar equipos que tienen por delante una labor una clave en la reconstrucción de diferentes sectores afectados por la pandemia.

Recursos Salud Mental en la gestión empresarial

Deloitte El impacto de la salud mental en la productividad corporativa

Willis, Towers, Watson  Salud mental de los empleados, clave para su bienestar y motivación 

Ernst & Young How COVID-19 reshapes the mental health needs of workers 

McKinsey The revolution in mental health care

World Economic Forum Prioritizing Workplace Mental Health > The Davos Agenda

Banco Mundial Harnessing Technology to Address the Global Mental Health Crisis

Cibersalud: Https://www.cibersalud.es 

Harvard Business Review Beyond Burned Out

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