En la práctica clínica tradicional el consentimiento informado es un pilar ético fundamental. Pero en el contexto de la salud mental digital, este concepto está siendo desafiado por la naturaleza intrusiva y a menudo poco transparente de la recolección de datos a través de aplicaciones, plataformas y dispositivos conectados. Aunque las herramientas digitales han ampliado el acceso a la atención, especialmente para poblaciones desatendidas, el proceso de recopilación y uso de datos de salud mental plantea importantes dudas éticas y profesionales.

¿Qué es el Consentimiento Afirmativo en Salud Mental Digital?

El consentimiento informado en la salud mental digital no siempre se aplica de manera clara. Muchas plataformas y aplicaciones recolectan datos de manera pasiva, sin la participación activa del usuario y, en algunos casos, sin que el usuario comprenda completamente cómo se usarán esos datos. Aquí es donde entra el consentimiento afirmativo: un enfoque donde se requiere que los usuarios otorguen su consentimiento explícito, activo y entusiasta antes de que sus datos sean recopilados, compartidos o utilizados de cualquier forma.

Este nuevo paradigma no se limita a aceptar los términos de servicio de una aplicación, sino que:

  1. Informa completamente al usuario sobre cómo se utilizarán sus datos.
  2. Permite revocar ese consentimiento en cualquier momento.
  3. Da al usuario el control sobre qué datos específicos quiere compartir.
  4. Evita que el acceso a servicios esté condicionado a la aceptación de términos abusivos o poco claros.

¿Por qué es Necesario un Cambio en el consentimiento informado?

En la salud mental digital, los datos recolectados suelen no estar regulados como los datos clínicos tradicionales. Esto significa que no están protegidos bajo normativas como la Ley de Portabilidad y Responsabilidad del Seguro Médico (HIPAA en EE.UU.) o el Reglamento General de Protección de Datos (GDPR en Europa), a menos que estén explícitamente clasificados como datos de salud. En muchos casos, los usuarios no saben que están compartiendo información sensible, y menos aún que esos datos podrían ser vendidos a terceros o utilizados para generar ingresos para las empresas.

Este vacío ético ha resultado en escándalos recientes, como la venta de datos de salud mental a anunciantes sin el consentimiento del usuario, lo que genera dudas entre psicólogos y profesionales sobre cómo proteger a sus pacientes en entornos digitales.

Herramientas Propuestas: Directivas Digitales Avanzadas

Uno de los puntos clave que aborda este artículo es la introducción de las Directivas Digitales Avanzadas (DPADs). Este concepto permite a los usuarios de herramientas digitales predefinir cómo se debe manejar su información en momentos de crisis, brindándoles control sobre qué datos pueden ser utilizados y bajo qué condiciones.

Las DPADs permitirían a los usuarios, por ejemplo, especificar que no desean ser contactados por fuerzas del orden en caso de que una aplicación identifique indicios de crisis, como el riesgo de suicidio, lo cual evitaría intervenciones traumáticas. Esto va más allá del simple consentimiento y se centra en devolverle agencia al paciente.

¿Cómo Afecta Esto a los Psicólogos?

Para los psicólogos, entender este nuevo enfoque es crucial. Aunque el consentimiento informado es una práctica habitual, la recolección de datos en plataformas digitales no está regulada de la misma manera. Esto puede tener implicaciones en la práctica clínica, ya que los pacientes podrían estar utilizando aplicaciones o herramientas que comprometan su privacidad sin saberlo. Los profesionales deben familiarizarse con estos conceptos y abogar por que las plataformas implementen medidas de consentimiento afirmativo, garantizando la seguridad y el bienestar del paciente.

Conclusión

El consentimiento afirmativo redefine la relación entre los usuarios y las plataformas de salud mental digital. Para los psicólogos, este enfoque representa una oportunidad para mejorar la ética en la recolección y uso de datos, y garantizar que las herramientas digitales sigan los principios éticos que ya aplican en sus consultas. Atendiendo a las recomendaciones APA, El desafío está en implementar estos principios en un entorno donde los datos se monetizan y a menudo se utilizan sin el consentimiento adecuado.

Del consentimiento informado al consentimiento afirmativo. Referencias:

Pendse, S. R., Stapleton, L., Kumar, N., De Choudhury, M., & Chancellor, S. (2024). A Consent-Forward Paradigm for Digital Mental Health Data. https://arxiv.org/html/2404.14548v1.